¿Cuáles son los KPIs más importantes de un ecommerce?

Cuáles son los KPIs más importantes de un ecommerce
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La información es uno de los principales activos de las empresas, especialmente en el periodo de transformación digital en el que están inmersas, ya que un correcto análisis de los datos es la llave para conseguir mayores beneficios. Es en este contexto donde los Key Performance Indicators o KPIs no solo resultan útiles, sino que además cobran una mayor importancia, ya que, como elementos que miden la eficacia de las acciones que se llevan a cabo en el negocio, resultan claves para tomar mejores decisiones estratégicas.

Y es que, si a los datos que aportan los KPIs se suman todos aquellos que tecnologías como Big Data o la Inteligencia Artificial ya ofrecen a los responsables de las empresas, el resultado es que estos dispondrán de una visión mucho más holística de hacia dónde debe dirigirse su negocio. 

KPIs para ecommerce

La relevancia de elegir bien los KPIs es, si cabe, superior en los ecommerces, ya que su actividad se realiza de modo online, lo que implica que prácticamente todo se pueda medir. Esto, a su vez, supone una ventaja para aquellos negocios que saben interpretar correctamente esta información, pues conocerán sus fortalezas y sus debilidades, pudiendo enfocarse en aquellas, mientras limitan estas últimas.

Hay que tener en cuenta que el mercado requiere nuevos modelos de negocio que tienen que sustentarse en un mayor conocimiento tanto del cliente como de la propia empresa. En el caso de un comercio electrónico, tener clara esta tendencia resulta capital. De ahí que delimitar los KPIs destinados a ayudar en este proceso sea un paso muy relevante.

Eso sí, antes de dar cualquier paso estratégico, hay que saber qué se quiere medir y por qué, es decir, marcarse un objetivo para elegir aquellos atributos que aportarán la información adecuada para guiar al negocio en la dirección que lo aleje de un posible naufragio. 

KPIs más habituales

Teniendo en cuenta que cada ecommerce debe tener claro qué es lo que quiere y a continuación elegir los KPIs, señalaremos los más habituales e importantes que cualquier organización podría plantearse:

  • Retorno de la Inversión o ROI. Como cabe esperar, este indicador ha de estar siempre presente pues delimitará buena parte de la estrategia futura y mostrará si se ha acertado con las decisiones tomadas. Conocer si la inversión ha sido recuperada es esencial para cualquier ecommerce -y para cualquier empresa-.
  • Rendimiento publicitario. Más allá de los clics generados con una acción publicitaria, es interesante saber cuáles de ellos han llevado a una venta.
  • Tasa de conversión. Muestra el tanto por ciento de visitantes al ecommerce que llevaron a cabo una compra. Sin duda es uno de esos KPIs que siempre se han de tener en cuenta porque demuestra la efectividad del sitio web. Eso sí, resulta aún más útil cuando se desglosa de dónde proviene cada venta, es decir, cuáles son los canales que más compradores aportan.
  • Tasa de rebote. También resulta de suma importancia porque ofrece datos acerca de aquellas visitas que no pasan de la página de inicio. Además es una KPI que ayuda a saber qué categorías o subcategorías funcionan mejor y cuáles peor. Esto hará más sencillo definir call to actions más efectivas y conocer qué productos no tienen interés para los consumidores.
  • Clientes recurrentes. El porcentaje de visitantes que repiten en la página también es una cifra que ayuda a los responsables del negocio, así como saber si siempre llegan por el mismo canal o si su fidelidad viene dada por un tráfico orgánico (acceden sin necesidad de publicidad u otras herramientas de marketing).
  • Calidad del servicio. Mediante un Acuerdo de Nivel del Servicio o Service Level Agreement (SLA), el ecommerce medirá la eficiencia de los procesos que se realizan en la entrega del producto al cliente final.
  • Carritos abandonados. Como su nombre apunta, este KPI indica el tanto por ciento de carritos de compra abandonados en un comercio electrónico, es decir, de aquellas compras que el usuario no ha completado después de haber elegido los productos.
  • Coste por adquisición o acción (CPA). No podía faltar entre los principales KPIs el que le desvela a los ecommerce cuánto cuesta conseguir un nuevo cliente. En concreto el CPA es el coste total que se ha invertido en publicidad necesario para que el usuario lleve a cabo una compra. Asimismo, el anunciante solo paga por las ventas (o generación de leads) que se realizan mediante dicha publicidad o a través de otros enlaces de afiliación.

Estos son solo algunos indicadores que se pueden elegir para medir la eficiencia y productividad de un ecommerce. Hay otros básicos como el tráfico de la tienda o el tiempo medio de visita, o más concretos como el Lifetime Value (lo que un cliente se gasta de media) o las palabras clave que son capaces de generar conversiones gracias a su posicionamiento SEO. Sea como fuere, el negocio deberá analizar los resultados obtenidos y trabajar a partir de ellos pues de ese modo, por ejemplo, detectará cualquier problema existente en la web o diferenciará mejor los diversos perfiles de usuarios. A fin de cuentas, y como se ha señalado al comienzo, la información es un activo que debe ser aprovechado.

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