El auge del flexwork y los nuevos modelos de conciliación laboral

El flexwork está en auge
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La flexibilidad laboral es una opción de la que se lleva años hablando como una de las mejores formas de mejorar la productividad de los empleados gracias a que aumenta su motivación mediante una mejor conciliación de su vida privada y su actividad laboral. Sin embargo, no ha sido hasta que hemos contado con unas bases tecnológicas adecuadas cuando realmente el flexwork ha resultado realmente factible y sencillo de implantar, de modo que se podría decir que en la actualidad las principales barreras se encuentran en la propia concepción y filosofía de cada empresa.

¿Qué es exactamente el flexwork?

Más allá de un modo flexible para desempeñar un trabajo, el flexwork o flexiworking pasa por la eliminación total de los horarios y por otorgar al empleado la libertad para gestionar su actividad (donde, cuando y como quiera), basando la relación laboral en la consecución de una serie de objetivos. 

Es decir, los conceptos de espacio y tiempo quedan relegados a un segundo plano, situando en primera línea la consecución de los citados objetivos, confiando para ello en la capacidad del trabajador para organizarse del modo que más le convenga según sus necesidades vitales. 

¿Qué ventajas y desventajas tiene este modelo?

En primer lugar, hay que apuntar que no todos los puestos de trabajo son susceptibles de adaptarse al flexwork, ya que los que son de cara al público no ofrecen la opción de trabajar a distancia. Sin embargo, hay otros muchos en los que resulta factible y en los que no se tiene en cuenta. Es más, apostar por el teletrabajo no implica que haya que hacerlo completamente, sino que puede resultar una posibilidad que suponga un incentivo para el empleado

Así pues, si entramos a valorar las ventajas del flexwork, encontramos como más destacadas las siguientes: 

  • La calidad de vida del trabajador tiende a mejorar, al tiempo que reduce sus niveles de estrés. 
  • Obviamente, se mejora la conciliación laboral, un elemento esencial para el 55% de los trabajadores a la hora de elegir una empresa, según el estudio Employer brand research 2019 de Randstad. Ese mismo estudio apunta que el 43% valora muy positivamente la opción de teletrabajar.
  • Se incrementa la motivación del empleado -que se siente más valorado al ofrecerle la oportunidad de autogestionarse en la medida de lo posible-, lo que ayuda a retener el talento al tiempo que aumenta la productividad.
  • Por su parte, las empresas, además de conseguir un mejor rendimiento, reducen el absentismo laboral.
  • Asimismo, se aminoran los costes derivados de instalaciones y puestos de trabajo.

En cuanto a las principales desventajas que se suelen esgrimir son dos: lo complicado que puede resultar crear un entorno de trabajo en equipo a distancia y la falta de disciplina de algunos trabajadores. A ellas se suma, como hemos indicado, que no todos los puestos de trabajo son susceptibles de tener una gran flexibilidad.

Tecnología y nuevos modelos de negocio

El auge del flexwork ha llegado de la mano de los nuevos avances tecnológicos. La mejora de las conexiones y la constante evolución de las herramientas colaborativas han facilitado su implantación. Tanto es así que la dinámica de numerosos negocios se puede realizar a distancia, valiéndose para ello de entornos virtuales tanto o más eficaces que los reales. En este sentido, la llegada de la nube y las crecientes opciones que proporcionan los dispositivos móviles han dado el impulso definitivo a un modo de trabajar que está muy relacionado con los nuevos modelos de negocio y la transformación digital que se está llevando a cabo en el panorama empresarial.

Y es que los paradigmas están cambiando. Las empresas evolucionan hacia estrategias en las que el cliente se sitúa en el centro y en las que se buscan nuevas oportunidades de negocio. Y la labor de los empleados resulta capital para que dichas estrategias lleguen a buen puerto. Por lo tanto, su motivación y su empeño suponen una de las piedras angulares. Así que, más allá de las recompensas económicas, las empresas deberán cuidar el salario emocional de cada uno de ellos, es decir, aquellas cuestiones que afectan en su día a día y en la consabida conciliación laboral.

Suscríbete a nuestra Newsletter

Y recibirás las últimas noticias sobre marketing, transformación digital e innovación.