¿Cómo plantear una estrategia de negocios adecuada para mi empresa?

PrevNext

¿Cómo plantear una estrategia de negocios adecuada para mi empresa?

estrategia de negocio
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Transformar digitalmente una empresa no es un tema baladí. Un estudio de McKinsey, señala que el 85% de las empresas que acomete este tipo de proyecto acaba fracasando. Aunque hay muchos motivos por los cuales este tipo de iniciativas no se materializan -falta de liderazgo o resistencia al cambio, entre otros-, lo cierto es que hay uno que es básico y que suele obviarse, cuando se trata de abordar un proceso de este tipo.

Un proceso definido

Las nuevas coordenadas, en las que deben operar las empresas, motivan que, en ocasiones, se abarque un proceso de digitalización de forma ‘impulsiva’ sin una seria reflexión sobre lo que se persigue. Operar según viren las necesidades de los usuarios y el mercado, sin atender a una ruta fija, es sinónimo de fracaso en términos empresariales.

Por este motivo, es básico cimentar la digitalización en un proceso bien definido, con unas etapas claramente diferenciadas y que se someta a continua revisión con el objetivo de corregir cualquier desviación.

Pero, ¿cuáles son estos pasos?

En primer lugar, hay que estudiar y analizar la situación real de la empresa, dónde estamos y a dónde queremos llegar. En esta fase es imprescindible que, desde la alta dirección, se identifiquen los objetivos y los indicadores clave de rendimiento (KPIs).

Una vez definido el objetivo, hay que identificar las soluciones aplicadas por diferentes empresas para resolver dichos retos.

Una vez tenemos claro qué vamos a hacer y cómo lo vamos hacer, hay que descender al usuario real de la solución, con el objetivo de perfilar el target y enfocar sus necesidades, para testar las soluciones y las propuesta de mejoras, antes de ponerlas en producción o en marcha. En esta fase se obtiene importante feedback para saber si realmente funcionan y corregir posibles desviaciones. No obstante, es importante asumir durante todo el proceso una visión analítica que permita a los directivos verificar si se va por el camino correcto o hay que hacer alguna modificación sobre los pasos.

La clave: agilidad

Esta dinámica continua de feedback es fundamental en los tiempos que corren, en los que el ritmo de cambio es trepidante y en los que lo que hoy puede servir mañana, ya no.

Ya no operamos en un contexto fijo y, por tanto, los métodos convencionales de trabajo quedan invalidados. La economía digital ha acelerado el ritmo de los procesos y podría ocurrir que cuando se alcanzara el objetivo final del proyecto éste quedara obsoleto.

Los cambios en las tendencias de consumo, la competitividad feroz y el ritmo de innovación ‘exigen’ un modelo operativo ágil, en el que es posible reconfigurar estrategias, estructuras, procesos, personas y tecnologías con rapidez y eficiencia para captar oportunidades de crear y preservar valor.

Mientras que, en las metodologías tradicionales la resistencia al cambio es una constante, en las metodologías ágiles el cambio forma parte del proceso natural del proyecto, pues sirve como aprendizaje continuo, tanto para el proyecto en vigor como para proyectos futuros. Por esta razón, la gestión ágil de proyectos o Agile Management ha ido ganando enteros entre un gran número de empresas, independientemente de su tamaño y del sector. 

Y, ¿con qué herramientas lo hacemos?

Hay multitud de herramientas en el mercado para cada una de las fases del proceso. Lo importante es saber cómo funcionan y si éstas se adaptan a nuestra idiosincrasia y nos va a ayudar a alcanzar nuestro objetivo. A continuación, algunas herramientas relacionadas con las diferentes etapas.

  • La fase de investigación (contextualización y benchmark): https://trendwatching.com/
  • La fase de visión clientehttps://es.quora.com/ una red social para compartir conocimiento o https://coggle.it/?lang=es , una herramienta online para crear y compartir mindmaps de forma que internamente el usuario de la organización pueda compartir cualquier cambio con el resto del equipo y visualizarlo de forma instantánea.
  • La planificación: https://try.wrike.com, que centraliza la información necesaria para la planificación y ejecución de proyectos con informes y paneles de control visuales. Permite el uso de cronologías con ruta crítica o Diagramas de Gantt y se adapta a diferentes flujos de trabajo con estados de proyectos personalizados.
  • La evaluación (Seguimiento de indicadores y KPI’s definidos): https://www.inacatalog.com/indicadores-cuadro-de-mando-integral/ Los datos siempre han tenido un valor inmenso y hoy se ha convertido en el activo principal de cualquier organización. La información es la ‘llave’ para hacer crecer el negocio. Sin embargo, durante décadas y todavía hoy, el hecho de que las organizaciones no favorezcan que la información fluya por los diferentes departamentos junto con la complejidad y la falta de las habilidades por parte del personal, han obstaculizado que los datos se conviertan en conocimiento y que éste llegue a todos los usuarios. Es únicamente de esta manera como se puedan tomar las mejores decisiones para la estrategia de negocio de tu empresa, en cada momento aunque éstas puedan cambiar a lo largo del proceso.

La digitalización es un proyecto crítico para la supervivencia de las empresas de la economía 4.0. El grado de adaptación varía de una a otra, pero lo que es común a cada una de ellas es que debe ser un proyecto pensado, definido y reevaluado constantemente para alcanzar el objetivo.

Suscríbete a nuestra Newsletter

Y recibirás las últimas noticias sobre marketing, transformación digital e innovación.